Muy apropósito de un comentario, venido de Eli, sobre las culpas heredadas, y recibidas como maldición de Lucifer, no queda màs que emprenderla a laceraciones contra uno mismo y contra todo lo que pueda suponer culpa de nuestra desdicha. No queda más que suponer que la desdicha, venga de donde venga, siempre ha de tener un culpable; así sea de la ascendencia...

¿Será que si nos toca pagar los errores de otros...?